A las dos de la mañana un estallido interrumpía la Nochebuena en un edificio del centro de Madrid. Eran los cristales de las ventanas del segundo piso. Las llamas salían por la fachada, y también por el patio interior. En muy poco tiempo el patio se llenaba de humo. El mismo humo que acabó con la vida de la pareja de ancianos de 89 y 85 años. Cuando llegaban los bomberos al piso, los dos estaban en el dormitorio inconscientes. Les intentaron reanimar durante más de media hora, pero habían respirado demasiado humo. Por suerte el fuego no invadió el resto del edificio, aunque las seis plantas tuvieron que ser desalojadas. Falta por saber lo que originó ese incendio. Todavía se tiene que investigar, pero lo más probable es que fuera un cortocircuito.