Después de veinte años de que la píldora azul revolucionara la sexualidad masculina, ahora EEUU ha decido comercializar la píldora femenina para ayudar a millones de mujeres. Al principio sólo era una prueba para un antidepresivo, pero vieron que aumentaba la libido de las mujeres. La diferencia con respecto a la viagra masculina, es que se debe tomar regularmente para que haga efecto. La masculina funciona con efecto inmediato y siempre antes de la relación sexual. Los expertos avisan de los efectos secundarios que puede provocar esta píldora. No todas las mujeres pueden tomarla, puede provocar hipotensión, síncopes, desmayos, interacción con otro medicamentos y alcohol. Sólo esta prescrito para mujeres premenopáusicas inapetentes sexualmente.