Un árbol acaba de caer sobre el techo de un coche, ante el asombro de su aterrorizado conductor. Ha ocurrido en la localidad estadounidense de Ashland, en el estado de Kentucky. Una intensa tormenta, acompañada de granizo, azotaba el principal parque de la ciudad, Josh Howard, que estaba paseando, decidió refugiarse en su monovolumen.