El tiempo se detiene para algunos de los habitantes del pueblo de Nagoro. Situado al sur de Japón esta aldea fantasma está llena de muñecos que conviven con los poco más de 30 aldeanos. La creadora de estos espantapájaros es Ayano Tsukimi, tiene 64 años y hace 11 abandonó su casa para volver a su pueblo natal. Su idea en un principio era crearlos para espantar a los cuervos . Le gusto y no paro de hacer uno tras otro, llenando el vacío que dejaron los que partieron. .Todos estos muñecos a tamaño neutral están hechos por ella. Están en todas partes, por la calle fumando, trabajando en el campo, pescando o incluso llenando las aulas. Hasta 350 muñecos que llaman la atención de los visitantes que acuden al pueblo a tomarles fotos. Sin embargo, como ella admite no a todos les gustan. Algunos les temen.