La policía catalana asegura que la reforzada presencia que están ejerciendo los agentes en el metro de Barcelona está teniendo sus frutos. Aseguran que muchos de los ladrones se están viendo forzados a abandonar la ciudad e incluso el país ante las dificultades que ahora se les presentan para cometer sus delitos. Cada año se producen más de 19.000 hurtos en el suburbano de Barcelona la mayoría cometidos por un grupo reincidente compuesto por casi un centenar de ladrones. Trabajan en grupos pequeños, normalmente de dos o tres personas y casi todos tienen órdenes de alejamiento, que pueden llegar a los tres años, del metro.