Un día después del accidente de Terra Mítica donde perdió la vida un joven islandés, la atracción Inferno sigue cerrada al público mientras los técnicos realizan pruebas e investigan qué pudo fallar. Desde el parque temático aseguran que el sistema de seguridad es muy estricto y que si los arneses no están bien anclados, la atracción no arranca. Además han explicado que esta montaña rusa había pasado la inspección anual que realiza una empresa externa. Señalan también que, cada día, técnicos e ingenieros del propio parque revisan que todo esté correcto. El joven fallecido disfrutaba de esta montaña rusa, que da giros de 360.