Eran las 9 de la noche y la madre estaba sentada en una terraza del parque. Perdió de vista a su hija un momento mientras la pequeña iba a comprar chuches con sus amigas. Fue ese el momento que aprovechó el secuestrador que, delante de sus amigas, la convenció para que se fuera con él. La Policía cree que la niña aceptó subir al coche de su secuestrador porque es un conocido de la familia.