Era su gran momento, el que llevaba esperando y preparando desde hace meses en la cárcel. A la pregunta del juez de si deseaba declarar, sí, tajante. Y vaya si lo ha hecho, declaración maratoniana de más de cuatro horas que empezaba Bretón hablando sobre los niños. Bretón afirma que son su vida, que sin ellos le falta, siempre ha hablado de ellos en presente e incluso parece que se emociona al acordarse de su hijo José, afirma que es muy risueño y entre lágrimas dice que cuando sale de la guardería acude corriendo a sus brazos. De su hija dice que le pide agua por las noches y afirma que se considera un buen padre.