La Cannonball británica ha llegado a Barcelona después de haber circulado al límite de la velocidad desde Saint-Malo (norte de Francia). Cincuenta coches superpotentes de sus correspondientes millonarios británicos han pernoctado en nuestro país. Las autoridades de tráfico de ambos países se mantienen alerta, ya que circulan incumpliendo los límites de velocidad permitidos.