Ocho millones de conductores siguen pensando que pueden engañar al alcoholímetro. Pues bien, ni un chicle de menta, ni granos de café ni hacer ejercicio antes de ponerse al volante. El único truco que funciona es el de no beber si hay que conducir. Dos de cada tres conductores desconoce cuál es la tasa máxima de alcohol permitida al volante, un dato que habrá que tener muy presente porque durante estos días, coincidiendo con las comidas y cenas de navidad, la DGT va a realizar más de veinte mil pruebas diarias de alcohol y drogas.