Con el inicio del curso político en Septiembre, arranca el verdadero desafío en la hasta ahora breve legislatura del gobierno socialista. Durante tres meses ha tirado del decreto ley. Ahora tendrá que pasar el filtro del Congreso, que ya este jueves, deberá convalidar o no la mayoría de ellos. Al PSOE le toca remangarse y negociar. Los socialistas no tienen garantizado el respaldo que consiguieron en la moción de censura. Así que podría quedar en nada su decreto de sanidad universal para los inmigrantes o el de reformas contra la violencia machista que incluye polémicos apartados como que los servicios sociales otorguen a una mujer la condición de víctima sin necesidad de denuncia.