Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, podría convertirse hoy mismo en el primer presidente del Gobierno que no es diputado. Un año después de haber dejado su escaño en el Congreso, y si no se produce una dimisión poco probable de Mariano Rajoy, Sánchez será investido presidente. Tras la votación de la moción de censura, Mariano Rajoy y a su Gobierno serán cesados inmediatamente y en ese instante, Pedro Sánchez será investido de forma automática. Esto es lo que Pablo Iglesias solicita al nuevo presidente. Desde el PSOE, insisten en ser prudentes y dicen que mantendrán sus compromisos. El PP -acusado en la sentencia de la trama Gürtel por beneficiarse de la corrupción- y derrotado en este lance parlamentario, habla de jugada maquiavélica de los socialistas. Sánchez se ha comprometido a asumir esas cuentas y a abrir un diálogo con Cataluña, en el marco de la Constitución.