En medio de la última manifestación pacífica por la actuación de los Mossos d'Esquadra en la muerte del hombre senegalés, un hombre español insultó y lanzó las sillas del bar en el que se encontraba a los manifestantes, lo que provocó el enfado de los mismos. La policía tuvo que introducir al hombre en el bar para protegerle, lo que supuso altercados entre los senegaleses que buscaban encararse con el español y entre quienes retenían a sus compatriotas para evitar más violencia.