Una pelea espontánea en el exterior del local recibió a los agentes de la Guardia Civil en el registro. Tras meses de vigilancia, intervinieron cuando el local estaba en plena actividad. Encontraron a un animal intentando salir de la papelera en la que lo habían metido, y en en una sala, hasta 32 ejemplares en jaulas. Algunos esperando para pelear. otros con heridas ya muy graves. Entrar a las peleas costaba 10 euros. Setenta personas abarrotaban el local, 11 tenían entre 8 y 15 años. Aquí se movían grandes cantidades de dinero en apuestas. En una desvencijada pizarra estaban anotadas las normas. La celebración de peleas de animales está expresamente prohibida en la Comunidad de Madrid.