La fiscalía anticorrupción toma las riendas del caso Rato y el juzgado de instrucción número 31 de Madrid, en el que había recaído la causa, se inhibe en favor de la Audiencia Nacional. Hoy el exministro abandonaba su domicilio camino de su despacho mientras la maquinaria judicial ha seguido su curso hasta llegar al juzgado número cuatro de la Audiencia Nacional, el que dirige el juez Andreu, el mismo que instruye el caso de las tarjetas Black y el caso Bankia.