Ha sido una de sus semanas más negras pero la sangría interna parece lejos de detenerse. Tres semanas después del batacazo electoral que dejó a UPyD nuevamente sin representación en el Parlamento de Andalucía se acumulan los acontecimientos que hacen temblar su base. En poco más de veinte días el partido que preside Rosa Díez ha creado hasta cuatro gestoras para controlar a su formación en Andalucía, Galicia, Castilla-León y Asturias. Comunidad esta última en la que ha expulsado a su diputado Ignacio Prendes por negociar con Ciudadanos. Un proceso al margen de Madrid que, por cierto, continuaba avanzando este sábado.