El Partido Popular desembarca en Barcelona con todos sus pesos pesados. Mañana llega Rajoy, pero ya está allí la cúpula del partido. Todos con un objetivo, el que marcó el presidente en Australia: “explicar mejor la postura del PP”. Cospedal se ha llevado los aplausos y gestos de cariño de los suyos. Pero en ningún momento ha mencionado la secretaria general del PP a Artur Mas, con quien nadie del PP se va a reunir, tampoco Rajoy. El presidente de la Generalitat anuncia que no pagará la deuda si no se negocia la secesión. Tras la querella, dice, está el Gobierno. Sigue sin determinar cuándo convocará elecciones, pero apunta a 2015.