Bufanda al cuello, un maletín en cada mano, el coche oficial le espera con el maletero abierto a las puertas de la generalitat. Quizá entre sus papeles ya lleve escrita la carta que dijo que le enviaría al presidente del gobierno. El 9N ya ha acabado. Han cerrado los centros de votación. Gobierno y Generalitat tendrán que recolocar las piezas. Moncloa no concede ninguna validez al resultado del 9N, porque no ha tenido cobertura legal ni mecanismos de control. Es más, creen que la actitud de Artur Más va a complicar las cosas en el futuro.