Aparentemente ajeno a todos los debates en torno a su figura, Jordi Pujol continúa con sus entradas y salidas, ya en Barcelona. El expresident ha ido hoy a la oficina que le pagaba la generalitat, donde también trabaja para su fundación. No le habíamos visto ahí desde que confesó la ocultación de su fortuna. A la salida, una vez más, se ha negado a responder a la gran pregunta: ¿comparecerá en el Parlament para dar los detalles de esa fortuna?