Ciro Rovai regentaba un restaurante napolitano cerca de Madrid, precisamente donde la Policía le ha detenido hace tres dias acusado de ser el cabecilla de una red camorrista de estafa y blanqueo de dinero procedente del tráfico de drogas. Es uno de los 30 capos arrestados en la operación Tarantela por la que las Fuerzas de Seguridad se han incautado de un millón de euros gracias a varios pinchazos telefónicos.