Tejeiro habla de los eventos por los que los gobiernos de Mallorca y Valencia pagaron casi seis millones de euros, y reconoce que hubo casos en los que "no se desarrolló labor alguna pese a ser contratada al efecto y recibir su remuneración”; que “jamás se hicieron presupuestos detallados y analíticos”; que muchas veces "se empezó a trabajar con anterioridad a la firma del correspondiente convenio". La confesión de Tejeiro sí admite que Torres evadió dinero al extranjero, lo que no le consta en el caso de Urdangarin. En todo caso, les atribuye a ambos "poder de decisión absoluto y un control total laboral, fiscal, contable y financiero" de la trama.