Hasta en cuatro ocasiones ha repetido la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, su acusación: "Más de medio millón de personas cobraban fraudulentamente las prestaciones por desempleo". Y por si quedaba alguna duda aclaraba a qué tipo de fraude se refería. "Personas que cobran la prestación por desempleo y que, sin embargo, trabajan fraudulentamente en B". Unas cifras que implicarían que el 20 por ciento de los que cobran la prestación del paro lo hacen de manera fraudulenta.