Es uno de los últimos objetos que la policía se lleva del gimnasio del monje 'shaolin' y esta una de las últimas cajas salidas de un lugar convertido en símbolo de horror. Está en las conversaciones de todo Bilbao, una una ciudad espantada. Quienes iban al gimnasio, sin saberlo, practicaban nobles artes marciales junto a restos humanos. Los otros han sido hallados en el domicilio de Juan Carlos Aguilar: concretamente una columna y extremidades. Analizados los restos hallados en ambos lugares, la policía confirma que pertenecen a una única persona: una mujer de origen colombiano.