Por primera vez en la historia, la Zarzuela dará cuenta de en qué se emplea hasta el último céntimo de sus casi ocho millones de presupuesto. Se incluyen los gastos de personal, viajes, banquetes, coches oficiales o gastos domésticos. El monarca también dará a conocer la herencia que le dejó su padre. El patrimonio del Rey no estará incluido en la futura Ley.