Decenas de personas tienen que pasar horas e incluso noches enteras, al frío, para conseguir un número que les permita renovar su documentación, lo que no siempre consiguen. A las nueve de la mañana dan los 50 números que les permiten realizar la gestión necesaria para renovar sus papeles. Por éso, hay que estar pronto si se quiere coger uno, lo que obliga a dormir a la puerta, incluso durante días.