Decenas de vecinos intentaban sin éxito bajar a La Restinga. Con la carretera cortada, muchos contemplaban preocupados la evolución de la mancha. Algo que está afectando especialmente a los pescadores, que desde hace días no salen a faenar. Muchos han trasladado ya sus embarcaciones al puerto de la Estaca. Desde aquí perciben con preocupación la erupción volcánica. Aunque más de uno cree no será tan perjudicial. Lo cierto es que ya se han encontrado los primeros peces muertos.