Con el sector financiero a medio gas a medio gas, los bancos tratan de mejorar balances haciendo caja en forma de comisiones. Según el Banco de España, en los primeros nueve meses del año, tener una cuenta corriente o una tarjeta de débito ha subido un quince por ciento. Bancos y cajas cobran cerca de 26 euros al año por mantener una cuenta corriente. Tener una tarjeta de débito cuesta casi 20 euros. También un 15 por ciento más que a principios de año.