
Agencia ATLAS / Foto: AP
Así ha sido la campaña electoral en EEUU entre Donald Trump y Kamala Harris
Hasta el último minuto, hasta el último aliento, los candidatos han peleado por el voto en los famosos estados clave con viajes y mítines hasta el día antes. Trump acompañado de sus hijos, y deleitando a los fans con su ya famoso baile. Kamala arropada por estrellas de la televisión y de la música. Así terminó una campana que se volvió algo repetitiva, plana, quizás porque todas las sorpresas ocurrieron en verano. El desastroso debate de Biden en junio enciende todas las alarmas entre los demócratas. Y en julio el candidato republicano sobrevive a un atentado fallido que agranda su figura entre sus seguidores. A partir de ese momento los acontecimientos dan un giro. Joe Biden acepta retirarse y se produce un hecho poco frecuente, el reemplazo de un candidato en plena carrera. En agosto los demócratas reviven. Se habla del efecto Kamala gracias al cual, recuperan lo perdido y saca una ventaja que siempre fue pequeña, insuficiente para salir de un empate técnico. Cuando llega septiembre, Kamala gana el único debate televisado y Trump no aceptará otro, pero cuenta con que el efecto Kamala se atenúa. De forma progresiva, el candidato republicano reduce la distancia hasta hacerla insignificante. Y lo único a destacar es el nivel de insultos nunca escuchados antes. De decir que tiene menos cerebro que una piedra a preguntarse si bebe o se droga, a lo que Kamala respondió llamándole fascista, desquiciado e inestable. A kamala no la vimos votar ayer. Lo hizo por correo remitido a California. Y Trump votó en Florida con Melania a su lado. Sus últimas palabras: “Nos va muy bien. Tenemos mucha confianza en la victoria”.



