Los equipos de emergencia buscan a contrarreloj algún superviviente bajo toneladas de tierra. Ya han recuperado los cadáveres de 35 mineros enterrados vivos. Después de que el tifón Mangkut provocara este enorme deslizamiento de tierra sepultando una mina cerrada en hace años por un accidente, pero que seguía abierta de manera ilegal. Según las autoridades todavía hay atrapadas en su interior otras 40 personas, aunque los vecinos de este pueblo minero al norte de Filipinas aseguran que la cifra fallecidos podría superar el centenar.