Dos nuevos casos de violación convulsionan la India. Rodeada de policía, la víctima de uno de ellos abandonaba los juzgados. Su presunto agresor es un miembro del gobierno local que seguía libre tras prestar declaración. Para que no quedase impune, ella no se lo pensó e intentó inmolarse frente a la residencia del jefe de gobierno del estado. Desde ese momento los investigadores federales se han hecho cargo del caso. Ella lo tiene claro: quiere que le condenen a la pena máxima. Lo mismo que pide el padre de la pequeña Ashifa. La niña de ocho años desapareció en el bosque cuando iba a buscar unos ponis.