Fiel a las tradiciones de las tomas de posesión, el nuevo presidente de Estados Unidos y su esposa cerraron el día con varias paradas en bailes oficiales. En el primero de ellos en el Liberty Ball, el presidente Trump, sabedor de que su agilidad reside más en sus palabras que en sus pies aprovechó la ocasión para lanzar breve discurso con referencias a su victoria a su esposa y a su lema. Y por fin, después de tres minutos y medio, sono la música. Al son de My way de Sinatra también se unieron el vicepresidente Mike Pence y su esposa y poco después el escenario se llenó con la aparición de la familia Trump.