En Italia las urnas han abierto puntuales este domingo. Los italianos deberán decidir hoy en el referéndum si apoyan o no la reforma constitucional planeada por Matteo Renzi. Una votación en la que el primer ministro italiano se juega su futuro. Renzi podría dimitir en caso de perder una consulta que alterará el rostro político del país y de Europa. Unos 47 millones de italianos residentes en Italia, y 4 millones que habitan en el extranjero, decidirán sobre una importante reforma que, a grandes rasgos, hará que el Senado sea un ente de representación territorial y pasará de tener 315 senadores a un máximo de cien que serán elegidos por los Gobiernos regionales y locales, y que no percibirán sueldo, pero gozarán de inmunidad parlamentaria.