El juicio político a la presidenta de Brasil, el llamado 'impeachment', seguirá adelante. El proceso de destitución de Dilma Rousseff ha enfrentado a Congreso y Senado. La Cámara baja había suspendido el proceso y ha sido el presidente del Senado quien 48 horas después ha ordenado que continúe. Si finalmente se aprueba, Rousseff será suspendida de su cargo durante 180 días, mientras se desarrolla el juicio político.