En medio de este escalofriante silencio, solo roto por el llanto de una niña y por las indicaciones de una de las trabajadoras del metro, desalojan a los pasajeros de este convoy. Son las 9 y 11 minutos acaba de explotar un artefacto en otro de los trenes en la estación de Maelbeek Mientras tanto en el exterior se acumulan los heridos en la acera y una columna de humo sale de la estación. Todavía no han llegado los equipos de emergencias. Con sus propias manos y con toallas se ayudan unos a otros.