Un apretón de manos que ha durado nada menos que 23 segundos ha marcado el inicio del encuentro entre Barack Obama y Raúl Castro en el Palacio de La Revolución. El primero, entre un presidente de Estados Unidos con un presidente cubano de los últimos 88 años en La Habana. Un encuentro para la historia, que se ha celebrado entre sonrisas y en un ambiente cálido, aunque no se han eludido los temas más conflictivos.