La Comisión Europea ha aprobado este miércoles unas normas que requieren que los productos agrícolas y cosméticos fabricados en los asentamientos israelíes de Cisjordania, Jerusalén Este y el Golán, territorio ocupado por Israel, marquen explícitamente en la etiqueta su procedencia cuando se venden en la Unión Europea. Las autoridades israelíes consideran esta medida "discriminatoria e irritante" y aseguran que el mismo criterio no se aplica a otros territorios ocupados.