Europa no consigue llegar a un acuerdo en materia de inmigración: no se logra el consenso para repartir entre los estados miembros de la Unión a los 40.000 refugiados llegados a Italia y a Grecia. Tras una reunión en Bruselas, a la que ha asistido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, España se ha comprometido a acoger a 1.300 personas, menos de un tercio de lo que Europa le asignó en un principio y que el propio ministro justifica en las labores de control que España hace en inmigración irregular.