Apenas fueron unos segundos, pero ya forman parte de la Historia. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente de Cuba, Raúl Castro, se estrecharon las manos e intercambiaron palabras de cortesía. La imagen tuvo lugar este viernes en Panamá, minutos antes de que arrancase la VII Cumbre de las Américas. Una cita en la que Washington y La Habana acuden para escenificar el deshielo de las relaciones entre ambas naciones desde hace más de medio siglo.