Tras más de 50 años de disputas, Estados Unidos y Cuba han acordado normalizar las relaciones entre ambos países. En un discurso televisado, el presidente estadounidense, Barack Obama, ha apuntado que se trata del "cambio más significativo de nuestra política en los últimos 50 años". Obama ha señalado que "durante muchos meses mi gobierno ha mantenido conversaciones con el gobierno cubano sobre la puesta en libertad de Alan Gross, y otros aspectos de nuestra relación". Además, ha desvelado que dado orden de que "se inicie inmediatamente el diálogo con Cuba para restablecer las relaciones diplomáticas que llevan rotas desde enero de 1961"