Un árbol de navidad para recordar la desaparición de los 43 estudiantes de Iguala. Una foto por cada uno y el calor de decenas de mexicanos en el centro de la capital mexicana. "Los padres no se van de vacaciones y nosotros tampoco", dice Aída García, una manifestante. El acto sirve de recuerdo y también de protesta. Casi tres meses han pasado desde que se perdió la pista de los estudiantes. Amigos, familiares y mexicanos solidarios persisten en la lucha para el caso no caiga en el olvido.