Una escisión de Al Qaeda próxima al Estado Islámico ha secuestrado en Argelia al ciudadano francés Hervé Gourdel. El rehén le pide a su presidente François Hollande que pare los bombardeos contra los terroristas del EI. Además, el periodista británico John Cantlie es otro secuestrado al que los yihadistas que controlan amplias zonas de Siria e Iraq amenazan con ejecutar. A menos, claro, que Reino Unido salga de la coalición internacional que bombardea sus posiciones.