Tres meses de tregua ha dado el agua a los habitantes del noreste de Bosnia-Herzegovina. Las lluvias torrenciales han vuelto a hacer acto de presencia y cientos de hogares han quedado de nuevo inundados. "La última vez el agua alcanzó un metro de altura", dice esta mujer que teme que ahora pueda ser peor y es que el río sana amenaza con desbordarse de nuevo, Por eso, este hombre se queja de la falta de trabajadores voluntarios para sanear el lecho del río y evitar daños mayores. Para eso, precisamente, en el centro de Croacia, el ejército y los residentes locales trabajan juntos para hacer frente a las inundaciones.