El alto el fuego ha durado muy poco, y la guerra ha vuelto a cobrarse vidas. Vidas de más niños. Esta vez, han sido ocho. Una fuerte explosión en un parque en Gaza ha matado a 18 personas y hay más de 40 heridos. El suelo, cubierto de charcos de sangre ante los ojos de los más pequeños. Y otra explosión, en este hospital de Shifa, que no ha causado víctimas. Israel niega haber realizado el ataque y afirma que han sido errores de Hamas, que sí se adjudica el lanzamiento de un proyectil de mortero que ha matado a cuatro israelíes.