Un poco de lluvia sorprende a estos bañistas en Siberia. No parece tener mayor importancia hasta que que poco a poco... se convierte en una tremenda tormenta de granizo. Los bañistas soprendidos intentan ponerse a salvo. Muchos corren tapándose la cabeza. El granizo ha llegado a tener el tamaño de una pelota de golf. Aunque los inviernos en Siberia son especialmente duros, en verano las temperaturas en algunas zonas son similares a las del Mediterráneo. Pero este año las zonas de Urales y Siberia están viviendo un inusual verano.