Cuatro años después del peor terremoto que ha sufrido Haití, la situación en el país caribeño sigue siendo desesperante. El seísmo se cobró la vida de al menos 300.000 personas y dejó a dos millones de mujeres, hombres y niños sin hogar. La destrucción causada por el terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter del 12 de enero de 2010 se cebó en la capital del país más pobre del continente americano y uno de los más pobres del mundo. La huella del brutal terremoto sigue presente en muchas partes del país, pero sobre todo en Puerto Príncipe. La reconstrucción es terriblemente lenta en la capital, donde el palacio presidencial y la catedral continúan en ruinas.