Cargados de maletas, y con la esperanza de conseguir una nueva vida, 35.000 sirios ya han pisado suelo iraquí. Buscan un lugar para huir de la guerra civil y estar a salvo. Desde el pasado jueves, las autoridades del gobierno de Kurdistán permitieron el acceso a través de este puente a miles de sirios. La mayoría de ellos, niños, que llegaban deshidratados y hambrientos. Los kurdos iraquíes se han volcado para abastecer a los refugiados de alimentos y bebidas a su llegada. Más de un millón de sirios han huido a países vecinos estos días para poner a salvo la vida de sus familias y en busca de un futuro mejor.