Este mes se cumple un año del "milagro chileno", el que protagonizaron 33 mineros que quedaron sepultados a casi 700 metros de profundidad en el interior de una mina, en la que vivieron durante 69 días hasta que fueron rescatados. Una explosión de la mina de San José, en el desierto de Atacama, y una señal de vida 17 días después hizo que su drama se convirtiera una cuestión nacional, que culminó con su liberación, lo que le valió el reconocimiento mundial. Sin embargo, un año después de este suceso, muchos siguen sufriendo secuelas psicológicas de los más de dos meses que estuvieron encerrados, y la mayoría está sin trabajo, a pesar de haberse convertido en los héroes de toda una nación.