Andrew Wilson está vivo de milagro. Tiene cortes por todo el cuerpo y todavía está exhausto. Salió el martes a pescar lejos de la costa, una gran ola hizo volcar su embarcación y él quedó a la deriva, a más de siete kilómetros de la costa, sin prácticamente opciones de salir con vida. Pero lo consiguió. Llegó a nado hasta la costa.