Es la versión más dura y dolorosa de Selena Gómez. A través de las redes sociales, la cantante enseña la cicatriz que le ha quedado de su reciente trasplante de riñón. Una operación necesaria en su lucha contra el lupus, la grave enfermedad crónica que le diagnosticaron en 2015. La noticia ha pillado por sorpresa a sus seguidores tan solo un día después de que acudiera a este encuentro.