En el centro de Madrid, los carteles electorales del PP están divididos entre Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, al mismo nivel de exposición. Por cada cartel del candidato, otro de ella. La vicepresidenta omnipresente, la que conduce todos los gabinetes de crisis y la que se ha prodigado como nunca en estos meses de precampaña. Hoy se seguía resistiendo a reconocerse como alternativa a Rajoy, incluso aunque Ciudadanos lo pusiera como condición. La palabra ‘relevo’ empieza a aparecer en las ruedas de prensa.